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Mientras
que algunas mujeres piensan que la menstruación
reafirma su feminidad, para otras se convierte en un doloroso
trauma que desean evadir a toda costa.
Hasta hace
poco tiempo, se trataba de algo inevitable por lo que
tanto unas como otras tenían que pasar, pero la
irrupción de medicamentos como Seasonale, que reduce
a cuatro veces por año los ciclos menstruales,
han convertido este proceso natural en una decisión
al gusto de la consumidora.
Desde que
se lanzó al mercado, el pasado otoño, ya
se han extendido más de 100.000 recetas para este
medicamento, según la compañía fabricante,
un éxito que otras farmacéuticas confían
en repetir.
La Administración
de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en
inglés) está estudiando la aprobación
de Librel, un compuesto fabricado por Wyeth que podría
convertirse, a comienzos de año, en el primer anticonceptivo
oral que permitirá que las mujeres se libren de
la menstruación durante un periodo de tiempo indeterminado.
Otros anticonceptivos
en esta línea aprobados por la FDA recientemente
son los parches Ortho Erva; las inyecciones Lunelle y
el anillo vaginal Nuva Ring.
Los expertos
no se han puesto de acuerdo sobre las consecuencias para
la salud de estos y otros métodos poco ortodoxos,
y se preguntan hasta qué punto es apropiado manipular
con hormonas el ciclo reproductivo de las mujeres.
Para Susan
Rako, psiquiatra y autora del libro "No más
periodos: el riesgo de la supresión de la menstruación",
las consecuencias pueden ser graves, no sólo para
el sistema reproductivo sino para todo el cuerpo.
Sin embargo
Leslie Miller, profesora de ginecología de la Universidad
de Washington, en Seattle, y creadora de la página
web www.NoPeriod.com, cree que es algo innecesario de
lo que se puede prescindir.
La Red Nacional
para la Salud de las Mujeres advirtió contra la
idea de que reducir la menstruación es más
sano e indicó que esta noción es falsa y
especialmente dañina en el caso para las más
jóvenes.
Mientras
tanto, el Colegio de Ginecología de EEUU señaló
unos meses atrás, cuando la FDA todavía
estaba estudiando la píldora Seasonale, que no
se han hecho estudios a largo plazo para determinar las
consecuencias de la supresión de la menstruación
durante tanto tiempo.
Además,
la sombra de los tratamientos a base de reemplazo hormonal
para combatir los síntomas de la menopausia todavía
planea entre muchas mujeres y sus médicos.
Hasta hace
poco, los síntomas naturales de la menopausia -como
sudores nocturnos, olas repentinas de calor o sequedad
vaginal- se consideraban molestias optativas que las mujeres
podían quitarse de encima siguiendo una terapia
de reemplazo hormonal.
Pero cuando
las autoridades estadounidenses decidieron detener un
macro-estudio porque los resultados provisionales indicaban
que los riesgos que implicaban estos tratamientos superaban
las ventajas, muchas mujeres decidieron interrumpirlos.
Las terapias
hormonales incluyen estrógenos y progesterona,
los principios activos de "Seasonale" y otros
métodos anticonceptivos aunque en diferente proporción.
En último
caso, la decisión estará en manos de las
propias consumidoras que, de momento, parecen estar tan
divididas como la comunidad científica.
Un estudio
reciente de la Asociación de Profesionales de la
Salud Reproductiva mostraba que la mitad de las encuestadas
creía que la menstruación es necesaria,
mientras que la otra mitad opinaba lo contrario. EFE
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