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Algunas investigaciones han relacionado este compuesto
con un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata,
lo que ha motivado la aparición de suplementos dietéticos
en Estados Unidos que incorporan este antioxidante. No obstante,
un nuevo estudio alerta de que el efecto preventivo sólo
se logra si el licopeno se obtiene del propio fruto.
A pesar de las investigaciones previas, no estaba
claro si el licopeno tenía un efecto protector por
sí mismo, explica John Erdman, de la Universidad
de Illinois, en Estados Uniodos, que ha dirigido un estudio
publicado en la revista científica Journal
of the National Cancer Institute. Nuestro trabajo
sugiere que el licopeno es un factor implicado en la reducción
del riesgo de sufrir cáncer de próstata, pero
que su ingesta en forma de suplementos dietéticos
no es tan efectiva como el consumo de tomates.
El estudio fue llevado a cabo
entre roedores, que fueron tratados con una sustancia carcinógena
para inducir en ellos la aparición de cáncer
de próstata. Los animales eran luego clasificados
aleatoriamente en tres grupos: uno de ellos recibía
tomate en polvo, otro grupo recibía licopeno y el
último recibía placebo, una sustancia sin
efecto alguno. Tras cuatro semanas, los animales eran clasificados
de nuevo en dos grupos: a los del primer grupo se les permitía
un acceso ilimitado a la comida, mientras que a los del
segundo se les limitaban los alimentos, recibiendo únicamente
un 80 por ciento de las calorías que los ratones
del primer grupo consumían por termino medio.
Tras esta segunda fase, se
analizaba la sangre y los tejidos de todos los animales.
Los resultados mostraron que la ingesta de tomate reducía
el riesgo de cáncer de próstata en un 26 por
ciento, frente a los roedores que tomaron licopeno o placebo.
Los de estos dos últimos grupos presentaban un riesgo
muy similar. Por otro lado, se observaba que la dieta restringida
también disminuía el riesgo de cáncer
de próstata, independientemente del tipo de alimentación
que siguiera el animal, por lo que el tomate y la dieta
restringida tienen efectos independientes y aditivos en
la prevención del cáncer prostático.
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